Tus invitados piden desde el celular. En la tele se ve quién canta. Tú pones la música en Apple Music o YouTube.
Estamos afinándolo con gente real. Cuando quede listo, se pueden activar los planes de pago.
Misma herramienta. Distinto ritmo.
Una fiesta, un código y la tele de la sala. Nadie se apunta tres veces en un papel que se pierde.
Armar una nocheCada mesa pide por su cuenta. Tú ves la fila, sacas a alguien con la ruleta y sigues atendiendo.
Abrir una sesiónPones el código en la tele o muestras el QR. No hay que instalar nada.
Escriben su nombre y buscan la canción. Ven cuántas faltan para la suya.
Pasas a la siguiente, mezclas la fila o dejas que la ruleta saque a alguien.
Tú eliges. Se puede cambiar canción por canción.
Si quieres quitar la voz.
Si quieres que la noche avance sola.
Hoy no. Todas las sesiones están abiertas para que lo uses y nos digas qué falla. Los planes se pueden volver a prender desde el administrador, sin reescribir la app.
Una pantalla, tu celular y dónde oír la música. Si vas con Apple Music, una iPad con pantalla dividida te deja ver la letra y la fila juntas.
Sí. Creas mesas, cada una con su código. La fila es una sola, para que no se pisen.
Sí, y se queda guardada en tu cuenta. También puedes marcar canciones obligadas y meterlas a la fila cuando quieras.
No. Solo ponen su nombre. La cuenta es tuya, de quien organiza.
Es gratis mientras afinamos. Tu correo y tu WhatsApp nos sirven para avisarte cuando cambie algo.